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Cifras de la industria audiovisual en 2019

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Foto de Aneta Pawlik – Tomada de Unsplash

 

Estamos en el cierre de una década en la que la industria del cine está reinventándose y tratando de adaptarse a la dinámica propuesta por el desarrollo de nuevos formatos y la llegada de cada vez más plataformas de streaming y VOD que, a su vez, están comenzando a producir su propio contenido. En este escenario, Proimagénes Colombia presentó a comienzos de marzo de este año su informe Cine en Cifras Ed. 19, donde cuenta cuáles son los indicadores más importantes de la industria el año pasado.

 

2019 trae máximo histórico de espectadores

Para empezar, es importante comentar que el aumento de pantallas en nuestro país sigue teniendo un crecimiento sostenido. Durante 2019, se inauguraron 55 nuevos espacios de proyección, para un total de 1.227. Aunque sigue siendo una cifra menor, representa un crecimiento significativo con respecto a 2010, año en el que solo había 588 pantallas en todo el territorio nacional.

Por otro lado, en 2019 más de 73 millones de espectadores asistieron a las salas de cine a ver las 355 películas estrenadas, los re-estrenos y los títulos presentados en el marco de programación de festivales. Esta cifra representa el máximo histórico de asistentes para la industria cinematográfica nacional en un año, y un crecimiento del 14% con respecto a 2018. Indica, además, un aumento en la calidad y diversidad de las producciones que llegaron a las salas de cine y lograron atraer a un público masivo y heterogéneo, y que el año pasado lograron competir con las plataformas de streaming que hasta el 2018 venían con muchísima fuerza.

El número de espectadores a cine aumentó positivamente en todas las ciudades del país. El índice de asistencia fue del 1,45% (relación espectadores/habitantes), una cifra nada despreciable para un país en el que aún hace falta aumentar la cobertura y llevar el cine a muchas regiones. Para resaltar, Medellín fue la de mayor crecimiento: pasó de 5´865.534 en 2018 a 7´161.566 espectadores en 2019; un aumento del 22%.

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Foto de Erik Witsoe – Tomada de Unsplash

 

Otros aumentos significativos sucedieron en Bogotá, que tuvo un crecimiento del 12,3% (pasó de 21´043.713 el 2018 a 23´621.887 el año pasado) y Barranquilla, que después de dos años en declive, del 2018 al 2019 logró aumentar sus espectadores un 13%, pasando de 2´187.561 a 2.473.561.

 

El público aún tiene una deuda con el cine nacional

De las 355 películas estrenadas durante 2019 en nuestro país, el 48% provienen de Estados Unidos, el 26% de Europa, el 9% del resto del mundo y el 14% son colombianas. En total, se estrenaron 48 producciones nacionales (7 más que en 2018), distribuidas de la siguiente forma:

Con relación al 2018, la asistencia a películas colombianas aumentó un 15,4% (apróximadamente 335.000 espectadores más). El año pasado las producciones nacionales contaron con más de 2´520.000 espectadores, lo que representa un 2,8% del total de personas que fueron a cine. Un número muy bajo, muy lejos de los 4´700.000 asistentes registrados en 2016, año con una cifra récord de visitantes a las salas que fueron a ver películas colombianas.

Aunque solo se exhibió en 28 municipios del país, la película más vista el año pasado por los colombianos fue Monos (268.000 espectadores), seguida por Al son que me toquen bailo (238.000) y El coco 3 (208.000). Por su parte, Alma de héroe fue el largometraje exhibido en la mayor cantidad de municipios (62).

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Foto de Karen Zhao – Tomada de Unsplash

 

En una industria en crecimiento que cada día ofrece más y mejores historias, cuenta con profesionales cada vez más competentes y ha mostrado un crecimiento importante en las áreas técnicas y creativas, la confianza definitiva del público es el único elemento faltante para consolidar los procesos y darle la fuerza necesaria al cine colombiano.

 

¿Cuánto se recaudó en boletería?

En total, quitando el efecto inflación y tomando 2018 como año de referencia, la taquilla del cine en Colombia durante 2019 alcanzó los $652.576.955.850 COP; lo que representa un crecimiento del 13,6% con respecto al año anterior. Las películas colombianas, por su parte, recaudaron $20.887.256.101 COP: 15% más con relación a 2018.

El año más positivo para el cine nacional en este aspecto, sigue siendo 2016, en el que se alcanzó una cifra cercana a los 39 mil millones de pesos.

Finalmente, vale la pena mencionar que en 2019 el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico – FDC aprobó recursos por 35.860 millones. Para 2020 la asignación de recursos alcanza los 38.066 millones de pesos. En total, se han beneficiado 443 proyectos.

Desde el Centro Audiovisual Medellín hacemos seguimiento permanente a la dinámica de la industria audiovisual de nuestro país y seguimos trabajando por su fortalecimiento. Los invitamos a estar pendientes de nuestro blog redes y redes sociales para más información de interés sobre nuestros integrantes y el sector audiovisual en general.

Junto a Imaginer Films, Medellín es internacional

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Imagen cortesía de Imaginer Films

El creciente posicionamiento de Medellín como destino cinematográfico ha sido resultado del trabajo de varios proyectos que se han puesto a la tarea de subir el nivel de la producción audiovisual en nuestra ciudad. En esta nueva entrada hablaremos sobre uno de esos proyectos: Imaginer Films, una de las empresas más importantes del país en materia de prestación de servicios internacionales que, desde su origen, hace parte del Centro Audiovisual Medellín.

Además de hablar de la trayectoria de Imaginer con sus integrantes Laura Franco y Julio Gaviria, ellos también nos contarán qué es un service de producción y cómo esta forma de trabajo está contribuyendo al crecimiento de la industria audiovisual del país.

 

La consolidación de Imaginer Films

“Nosotros empezamos hace ya más de seis años como empresa prestadora de servicios de postproducción. Y hace tres años estamos prestando servicios de producción”, cuenta Julio Gaviria, director y productor de Imaginer Films. Solo por mencionar algunas producciones, este equipo ha hecho parte de las películas de ficción City of Dead Men y The Boy, documentales como Jericó, El Infinito Vuelo de los Días, comerciales como el de Coca Cola para Israel grabado en 2018 que tuvo un importante impacto mediático en la ciudad, y para reconocidas marcas como ESPN, Discovery Channel y NAPA, entre muchos otros proyectos.

Reel Imaginer Films

El trabajo de Imaginer Films ha sido embajador del talento de nuestra ciudad. Según cuenta Laura Franco, productora ejecutiva y CMO de la empresa, “hemos traído a Colombia producciones de Japón, Israel, Estados Unidos, entre otros países, para que conozcan nuestro país, a Medellín y nuestro trabajo y profesionalismo”. La tarea diaria de promover a Colombia como un destino audiovisual ha ido rindiendo sus frutos. “Vienen y se dan cuenta que tenemos equipos, talento, la disposición; que somos supremamente recursivos para todo y generadores de soluciones. Les encanta y eso finalmente va creando un voz a voz que permite que vengan muchísimas más empresas o producciones a nuestro país”, complementa.

Imagen cortesía de Imaginer Films

 

Servicios de producción, un camino para crecer como industria

Uno de los modelos de trabajo que ha permitido la llegada de producciones extranjeras a nuestro país son los servicios de producción o production service que, básicamente, según explica Julio, “son el ofrecimiento de la recopilación de todos los servicios y productos que necesita una producción internacional o de otra ciudad que quiera llegar, en este caso, a Medellín a realizar algún rodaje; llámese comercial de televisión, videoclip musical, largometraje de ficción o de documental”. 

A partir de la lectura del guión, comprender la narrativa y desglosar las necesidades del proyecto, “el productor que esté prestando el servicio procede a la consecución de todos los elementos: locaciones, casting, elemento logísticos y técnicos, equipo humano, renta de equipos, solicitud de permisos y todo lo que sea necesario para desarrollar la producción”, cuenta el director. Así mismo, la empresa encargada del service está presente en el momento de la producción y cuida que todo salga según lo planeado.

Laura nos cuenta, además, que esta forma de trabajo resulta atractiva para ambas partes por varios motivos. El primero es que “las empresas extranjeras que quieren venir a rodar a Colombia contratan productoras locales para poder rodar en el país y acceder a los beneficios que ofrece Colombia, en este caso la ley 1556 de 2012, que es un cash rebate, eso quiere decir que, por rodar en Colombia, invertir en el país y contratar gente de acá, les hacen una devolución económica en dinero en efectivo al final de la película”. Por otro lado, además de contribuir a la internacionalización del país y el fortalecimiento de su industria, “cuando tenemos talento extranjero que nos pone a trabajar a nivel o estándares internacionales, nos está formando de alguna manera para ser más competitivos con producciones del exterior”.

Trailer de The Boy

 

Reflexiona Laura: “Creo que en el camino, si duda alguna, se tienen que seguir fortaleciendo los servicios de producción. Seguir atrayendo producción extranjera y demostrando que es un camino bien interesante para la formación del crew, un generador de empleo. Hay que seguir apostándole a eso y seguir atrayendo producciones para que nos convirtamos en el centro cinematográfico de Colombia”.

En el Centro Audiovisual Medellín nos sentimos orgullosos del trabajo y los logros de nuestros integrantes y de ser una plataforma para su crecimiento. “Nada de esto hubiera sido posible sin todo el aporte y el acompañamiento que hemos tenido de parte del Centro Audiovisual Medellín en estos siete años. Ahí fue donde nacimos, donde crecimos y donde conocimos a muchas de las personas que hoy día hacen parte de nuestros clientes internacionales, y también es fundamental la sinergia que hemos creado con otras empresas del CAM con las que hemos desarrollado muchos de estos proyectos”, comenta Julio a modo de cierre.

Los invitamos a conocer el trabajo de Imaginer Films, seguir de cerca sus proyectos y, por supuesto, estar pendientes de todo lo que pasa en el CAM, un espacio para el relacionamiento y el desarrollo de las ideas.

Programa Técnico: la apuesta por una formación integral y pertinente

El Programa Técnico en producción de Audio y Video de la Escuela Creativa Audiovisual continúa creciendo y tiene matrículas abiertas hasta el 15 de febrero. El proceso para consolidar este espacio de aprendizaje ha sido profundamente interesante y, por eso, su trayectoria y evolución serán protagonistas en esta entrada de nuestro blog.

 

Un camino de experiencia y conocimiento

Una lectura profunda del sector audiovisual y sus necesidades es el origen de la Escuela Creativa Audiovisual, que une la experiencia del Centro Audiovisual Medellín – CAM y el Instituto Metropolitano de Educación – IME. “El CAM ha ganado un posicionamiento importante en el sector audiovisual en todo el país, y uno de sus pilares es la consciencia que sus integrantes necesitan formación constante”, asegura Gabriel Jaime Pérez, gerente del Centro Audiovisual Medellín. “Por eso comenzamos a proponer una serie de talleres, diplomados y laboratorios con la Alcaldía de Medellín, que se fueron validando con la experiencia pedagógica que trae el IME, una institución de prestigio con más de 35 años en el mercado de educación para el trabajo y desarrollo humano”.

Estas experiencias fueron consolidando la formación de la Escuela Creativa Audiovisual, que funciona a través del IME y que cuenta con programas reconocidos por la Secretaría de Educación. Según Gabriel, “es muy especial porque combina lo mejor de dos mundos; de la gente que está haciendo cosas por el sector productivo y, por otro lado, la educación técnica que es la que nosotros como CAM consideramos pertinente para fortalecer los diferentes oficios”.

 

Un acercamiento al conocimiento y la industria

Todo el conocimiento y la experiencia adquiridos están plasmados en el Programa Técnico en producción de Audio y Video que, según nos cuenta Mauricio Palacios, coordinador académico de la Escuela Creativa Audiovisual, “ha tenido como fundamento la formación para el trabajo y el desarrollo humano. Por eso, académicamente nos hemos esforzado por desarrollar las competencias esenciales en nuestros estudiantes, para que salgan bien formados y especializados en todas las áreas”. El programa cuenta con cinco módulos principales: Guion, Dirección, Fotografía, Sonido y Edición de video. Así mismo, cuenta con talleres complementarios de Producción y de Producción de Arte, y con tres módulos transversales: TIC, Actitud Emprendedora y Comunicación y Lenguaje.

“Una gran ventaja que tenemos nosotros es que estos módulos son dictados por docentes profesionales activos en el sector. Es un programa muy completo, que funciona a modo de carrusel. No hay prerrequisitos ni correquisitos; entras, haces el módulo y vas al siguiente, pero no tiene que ser el mismo orden para todos. Acá la gente puede entrar y bajarse del tren cuando quiera. Si haces todos los módulos tienes tu programa técnico certificado, pero abre la posibilidad a la gente que solo quiere certificar una competencia. Entonces solamente hace ese módulo, pero si luego le gustó y se encarretó, pues sigue haciendo los otros módulos y luego certifica su programa técnico”, explica Gabriel.

Por otro lado, Mauricio complementa diciendo que “hoy en día nuestro programa tiene un diferenciador muy importante y es brindarle al estudiante el desarrollo de cada oficio en cada una de las áreas, permitiéndole conocer lo específico y no sólo lo general, para que así pueda encontrar su propio estilo y no sea un todero”.

 

Fortalecer la producción

Mauricio nos cuenta que, actualmente, el programa cuenta con 23 estudiantes activos. “La experiencia con ellos ha sido muy integral ya que se han sentido acogidos por el ecosistema audiovisual, han creado muchas alianzas con los profesionales del sector y constantemente están desarrollando propuestas y actividades creativas que les permiten potenciar sus competencias”. Por su cuenta, Gabriel complementa resaltando que la experiencia “ha sido muy positiva porque se han dado cuenta del modelo que implementamos nosotros que es aprender haciendo, básicamente. Muchos talleres y con equipos que la gente maneje muy a la mano. Acá no se trata de tener lo último en equipos porque consideramos que eso no es lo elemental ni es incluyente. Lo elemental es que la gente aprenda los conceptos y los aplique rápidamente para ponerlos en marcha. Y lo han asimilado muy bien”.

“El objetivo del programa es, sobre todo, fortalecer la capacidad técnica en la producción audiovisual del país. Por eso es que generamos un programa técnico tan amplio, para que a partir de allí ya la gente decida especializarse en un área específica”, dice Gabriel quien concluye diciendo: “Nosotros sabemos que vamos por buen camino. El sueño de nosotros como Escuela Creativa Audiovisual se comparte mucho con el objetivo del CAM, que busca cómo construir una industria sostenible. La respuesta es a través de la formación pertinente, flexible, que es la estamos dictando desde la escuela a través de este programa técnico”.

Este programa es un camino claro, lleno de aprendizaje y rigor, para capacitar la mano de obra que debe estar a la altura de las grandes producciones que llegan a nuestro país. No olviden que las matrículas están abiertas hasta el 15 de febrero y aprovechen esta oportunidad para aprender y acercarse de primera mano a la industria audiovisual.

Carventuri, una nueva forma de comprar tu carro

Comprar un carro es una importante decisión personal y familiar. A veces, materializarla puede tomar meses, entre largas visitas a concesionarios, papeleo y la espera entre la compra y la entrega del vehículo. Conociendo esta dinámica y con el objetivo de ofrecer una experiencia de compra cómoda y ágil, Mundo Lógico, empresa integrante del Centro Audiovisual Medellín, desarrolló Carventuri, una plataforma con todo el respaldo donde los usuarios, a través de la página, pueden conocer las características de los vehículos y hacer todo el proceso de compra online.

“Nosotros ya teníamos otras plataformas para el sector automotriz; entonces en Carventuri quisimos juntar el conocimiento que tenemos del comercio electrónico, mercadeo digital más el conocimiento del sector automotriz y lanzar algo innovador y que se desmarcara de lo que se conoce hoy por hoy en el mercado colombiano”, cuenta Juan Guillermo Gartner, Director de Experiencias de Mundo Lógico. “Para eso entrevistamos varios clientes de carros nuevos y les hicimos una pregunta muy sencilla: ¿qué fue lo que menos te gustó de la experiencia? Y la mayoría nos respondió que los tiempos de espera”.

A partir de la identificación de ese elemento, el equipo de Mundo Lógico se aventuró a construir una plataforma que pudiera ofrecer un modelo diferente de servicio al cliente y donde, según Juan Guillermo, “quitáramos las fricciones del modelo tradicional que es desplazarse a un concesionario, después al otro, tener que ir al ritmo del asesor, y aquí más bien ir a tu propio ritmo”. Adicionalmente, una de las promesas de venta que ofrece Carventuri al comprador, es la entrega de su carro en tres días. “Sabemos que los concesionarios de alguna forma lo pueden hacer, solo que necesitan apoyo de una empresa, que en este caso somos nosotros, para gestionar de la mejor manera toda la parte administrativa detrás de la compra de un carro”, explica Juan.

Una experiencia a la medida

De inmediato nueve concesionarios se sumaron. “También le presentamos el proyecto a Sufi, haciéndoles partícipes de este nuevo modelo para integrar el proceso de solicitar un crédito, y que fuera más fácil y en línea. A Bancolombia le gustó mucho, entonces logramos vincularlos al proyecto y desarrollamos una aplicación que permite gestionar el crédito totalmente en línea. Nosotros tenemos un proceso directo tanto con Sufi como con los concesionarios, que hace que para el cliente sea transparente y no tenga que ir a llevar un papel o firmar, sino que nosotros siempre nos desplazamos donde el cliente con la información que necesitamos”, cuenta Juan Guillermo.

Adicionalmente, para hacer la experiencia lo más inmersiva y especializada posible, la página te orienta a partir de tus propias necesidades, a través de la figura del Personal Car Shopper. Según explica Juan “construimos el concepto de Personal Car Shopper para cambiar el modelo tradicional donde el asesor te vende donde llegas. Como tenemos varias marcas, en vez de venderte un vehículo te preguntamos tú qué quieres, qué estás buscando, cuál es el uso que le vas a dar y tu necesidad. De acuerdo a eso, el Personal Car Shopper te da tres opciones, mínimo. Esto hace que la persona se empodere más de la toma de decisión, pero que tenga alguien de confianza que la asesore de forma objetiva”. Todo esto complementado por fotografías y videos de alta calidad del interior y el exterior del vehículo.

 

La primera venta

Carventuri tuvo un soft launch en noviembre del año pasado, que ofreciera a la plataforma un margen de crecimiento y mejora en sus primeros meses. Al 31 de diciembre, según cuenta Juan Guillermo, ya llevaba alrededor de 13 mil visitas, con un promedio de 3.400 usuarios visitantes. Un tráfico muy interesante, construido desde cero y que demuestre un verdadero interés del mercado. “Inicialmente arrancamos en Antioquia”, comenta Juan,  “porque es nuestro mercado natural y le estamos apuntando a gente que hoy por hoy ya esté familiarizada con las transacciones online; el que reserva un tiquete de avión o un alojamiento, o compra un computador o un celular por internet”.

Testimonio de Diego y Estefanía

 

El trabajo de posicionamiento que han realizado estos meses ya se tradujo en un hecho histórico para el e-commerce en nuestro país, ya que desde Carventuri, según cuenta Juan Guillermo, ya se realizó “la primera venta donde el cliente no pisa ni habla con nadie del concesionario y toda la gestión de la compra y el pago se realiza online”. Es la primera vez que esto sucede en Colombia y es un precedente muy importante del camino que tomará el sector automotriz.

Los orgullosos dueños son Diego y Estefanía, una pareja con un pequeño de 15 meses, realizaron todo el proceso a través de WhatsApp sin inconvenientes y están estrenando su carro.

A la largo del tiempo, el Centro Audiovisual Medellín se ha consolidado como un ecosistema en el que el sector audiovisual, la tecnología y la innovación coexisten y se alimentan diariamente. Para nosotros es fundamental contar con empresas como Mundo Lógico, que articulan todos estos elementos y los traducen en proyectos tan innovadores como Carventuri. Los invitamos a seguirles la pista a estas iniciativas que realmente tienen un impacto positivo en la calidad de vida de las personas.

El oficio del guionista: entrevista con Juliana Ospina

Juliana ospina

En esta entrada del blog hablaremos del guion, un tema apasionante que, en el mundo audiovisual, es el origen de todo. Para orientarnos sobre el tema nos dimos el gusto de conversar con la guionista Juliana Ospina, profesora del módulo de guión de nuestro programa técnico y parte del equipo de FAN y FICME, quien nos contó sobre su trayectoria y el oficio de contar historias.

La vocación

En una época en la no existía la posibilidad de estudiar cine o cualquier tema relacionado con el área audiovisual en Medellín, Juliana tomó la decisión de estudiar Comunicación Social en la UPB, aunque lo suyo siempre fue el cine. “Finalmente uno se hace su carrera y yo era muy cinéfila. Éramos muy rigurosos, muy apasionados. Un trabajo de clase, por ejemplo, terminó en festivales en Cartagena y Bogotá. Pero a mí sí me hacía falta estudiar cine. Sentía que no era suficiente”, recuerda.

El propósito era claro: salir de Colombia y estudiar. Su primer trabajo, como realizadora de un programa de literatura en Canal U, le permitió conseguir el dinero para lograr el objetivo. “Ahorré unos cuatro o cinco meses nomás, no tuve vida laboral en Colombia. De una me fui para Argentina”, comenta. Ese viaje la ayudó a descubrir que no quería dirigir, que lo suyo era contar historias. “Me dediqué a hacer cursos de todo. Estudié dirección de actores, apreciación de cine, todo lo que se me atravesara”.

Luego fue la primera estudiante extranjera en pasar el riguroso y concurrido examen de admisión de la ENERC, única universidad pública en Argentina donde se puede estudiar cine. “Se presenta medio país. Unas quinientas personas por carrera y solo pasan diez”, cuenta. En la ENERC estudió Guion Cinematográfico durante tres años y reafirmó su vocación. “Aprender a contar historias para mí era primordial y es la esencia de todo. Puedes tener la mejor foto, la mejor dirección, el mejor sonido, pero sin las historias no hay nada”.

Después de graduarse, decidió quedarse una temporada más. En total vivió en Argentina siete años y hace siete años regresó a Medellín, donde ha vivido el profundo cambio que está experimentando el sector audiovisual. Hablar de la experiencia laboral de Juliana nos llevaría un par de artículos más, pero además de la escritura de más de 20 guiones de ficción y documental y otros 20 para comerciales y videos corporativos, ha asesorado numerosas películas, he estado profundamente involucrada en el ámbito académico y ha hecho parte de la producción y programación de varios festivales de cine.

 

guionista

 

Hacer respetar el oficio

 

Acá en Medellín, Juliana trabaja independiente para varias productoras, en un momento en el cada vez existe una mayor profesionalización en el sector. “Cuando llegué la gente creía que esto era un hobbie, que como uno se divierte haciéndolo, creen que uno no necesita vivir de esto. Me tocó ese cambio de mentalidad, porque acá en Medellín no hay tantos guionistas. En estos años he aprendido a moldear el asunto y hacer respetar el oficio, poner esos límites de no trabajar sin contrato, por ejemplo. Hay que aprender a poner límites en una industria que apenas está empezando a crecer”.

Y aunque el proceso no ha sido fácil, el panorama se ha transformado considerablemente desde que llegó de Argentina. “Está cambiando todo. La producción en Colombia ha aumentado muchísimo, las productoras vienen a buscar series y contenido acá, entonces eso ha sido una buena oportunidad para trabajar con varias personas y en proyectos de todos los formatos”.

Parte del proceso de enseñarle a la industria a respetar el oficio es hacerle entender a los realizadores que, aunque tengan mucha claridad sobre su proyecto y la historia que quieren contar, hacer un guion requiere la intervención de alguien más. “Aunque en estos casos no se puede generalizar porque hay directores que escriben super bien y sacan películas impresionantes a partir del guion que ellos mismos escribieron, estamos viendo muchos directores en los que uno siente la ausencia de un guionista que no esté permeado por la historia, que no esté contaminado por la experiencia y sensibilidad; sino alguien de afuera que sepa del oficio y que lo haya estudiado”, expresa Juliana.

Ese aspecto, lentamente, también ha ido transformándose y redunda en historias mejor contadas, más contundentes y atractivas para los espectadores. “También he notado en los últimos años que los directores de Medellín se están dando cuenta de eso, que necesitan a alguien más. Que pueden darte la idea general de lo que quieren y pueden respetar que vos escribás a partir de esa idea de ellos. Veo a varias productoras que con el tiempo han aprendido a respetar el oficio de cada uno. Y lo interesante es que en Medellín mucha gente se empezó a especializar, cosa que no pasaba cuando yo me fui”.

 

“El guion es un oficio muy divertido pero de mucha responsabilidad”

 

“Toda mi vida está dedicada al guion. Todos los días me levanto a escribir”, comienza diciendo Juliana quien, antes que nada, es una contadora de historias y logra transmitir una profunda mística por su trabajo. “Ser guionista me parece un oficio muy bello. Imaginar mundos, jugar a ser un dios; uno crea, borra, conflictúa, enreda personajes y vidas, y a pesar de que parezca que no tiene consecuencias por ser un papel, pues sí las tiene porque el cine tiene un influencia grande en el espectador”, comenta.

 

Juliana sostiene, además, que la historia no es más que una excusa para hablar de algo más trascendental, una ventana a otras formas, costumbres, lugares y maneras de vivir. “Podés transmitir una idea o una premisa completamente inmoral o antiética sin darte cuenta, solo porque creés que el cine es entretener. El guion es un oficio muy divertido pero a la vez implica mucha responsabilidad. Si no sos responsable con esa visión, con lo que estás hablando, podés transmitir cosas que no corresponden a lo que estás pensando, porque se pueden cometer esos errores; decir algo que uno en realidad no dijo. Como todo se transmite a través de diálogos y acción dramática, es muy difícil expresar todo eso que estás pensando en tu cabeza sin decirlo”.

Acá entramos en el quid del asunto: existe una diferencia abismal entre tener una idea de una historia y expresarla en un guion. “En el guion hay que llevar la historia a imagen y sonido; se tiene que entender absolutamente todo, y todo tiene que estar conectado lógica y causalmente”, explica Juliana. “En la dramaturgia se condensa la vida, es como si eliminaras todos los tiempos muertos y aburridos, y lo que sucede tiene que estar conectado causalmente, no casualmente como pasa en la vida real. Nadie puede escribir un guion de cero, de la nada. Te exige una estructura que además, adentro, tiene otros parámetros que hay que seguir. Para uno aprender a conectar esa causalidad tiene que estudiar”, concluye.

 

Partir de los personajes

 

Trabajar como guionista independiente para varias productoras le ha traído a Juliana uno de sus aprendizajes más importantes. “Cuando me encargan de afuera me tengo que adaptar. Yo elegí un oficio en el que tengo que aprender a trabajar para otros. Y me parece muy divertido también, ponerme en la piel de otro, tratar de entender qué tiene en la cabeza y representarlo en imagen y acción dramática es un reto súper difícil”, afirma.

Trailer de “The Perfect Match”, serie web documental para la marca Barilla realizada por Due Films.

 

Aún así, sean sus propias historias o guiones para alguien más, Juliana tiene un camino creativo claro. “Mucha gente empieza a escribir una historia porque se le ocurre un final, otros escuchan una canción o ven una foto y deciden sacar una historia de eso. Yo casi siempre parto de un personaje. Gracias al personaje tenemos todo”, asegura. Y el personaje, por su parte, tiene una vida y una identidad que permiten un desarrollo más profundo. “Hago una biografía como si fuera un ser humano. Desde que nace hasta que muere. Cómo hace todo, cuando toma café, cómo lo sirve. Cuando uno lo conoce bien, la escritura fluye mucho. Cuando no lo conoces te bloqueas cada página. Lo que va en el argumento, en el guión, es mucho menos de lo que uno pensó”, explica.

Según Juliana, es mucho más natural que el personaje nos guíe a través de la historia, que tratar de encajarlo. “Un personaje tiene vida propia, es el que te guía en la historia y es el que decide por dónde ir, si se mete en esos obstáculos o no, qué hace con su vida. En cambio, cuando haces la estructura primero y encajas al personaje a la fuerza puede quedar un poco mecánica la historia; armada para que él encaje bien en esa estructura y no al revés. Es un dilema antiguo; si es el personaje el que crea la trama o si es al revés”.

La realización de un guion, como Juliana nos ha explicado a través de esta entrevista, supone, además de sensibilidad, muchísimo conocimiento. Desde el Centro Audiovisual Medellín, la invitación es seguir especializándonos para que nuestras historias sigan teniendo mejor calidad, y por supuesto estar atentos al trabajo de Juliana Ospina, una de las guionistas más experimentadas de nuestra ciudad.

Arge Music: una apuesta para mejorar el sonido de nuestras películas

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Cierren los ojos un instante. Por un momento piensen en una banda sonora inolvidable, que los haya marcado. Probablemente pensaron en más de una. La música siempre ha sido compañera inseparable de los momentos más importantes del cine, la televisión y otros formatos audiovisuales. Sin importar la historia y su intención, sin importa si es documental, ficción o un espacio publicitario; una buena música, en su sitio, logra fortalecer el mensaje.

En esta nueva entrada hablaremos sobre Arge Music, empresa integrante del Centro Audiovisual Medellín, fundada por los músicos Simón Mejía y Claudia Marcela Murillo que, desde su quehacer y sus proyectos, busca fortalecer el área de la música para los medios audiovisuales de nuestra industria. Haremos un breve recorrido por su historia y conoceremos su nueva plataforma, una herramienta que seguro será de mucha utilidad para estudiantes y productoras de nuestra ciudad.

El origen

Simón Mejía, músico de la Universidad de Antioquia con énfasis en composición y uno de los fundadores de Arge Music, nos cuenta que este proceso comenzó hace alrededor de dos años. “Inicialmente empezamos como una empresa de publicidad musical y musicalización de contenidos. Enfocados en el posicionamiento de marca y toda la parte de jingles y cuñas. Ese primer año fue fundamental porque definimos temas de identidad de marca como el logo, los colores y un montón de cosas que nos iban a servir para más adelante”.

Apoyados en varios cursos de emprendimiento en RutaN y Comfama, y con el apoyo de la Secretaría de Juventud, comenzaron a aterrizar su idea de negocio y la bautizaron Arge Music. El nombre provino de Claudia, la otra fundadora del proyecto. “A ella le gusta el tema de la astrología, es geminis y yo soy aries; la combinación de los dos signos da el nombre de Arge. Y es un juego de palabras con el término Arjé (o Arkhé) que, en la filosofía significa origen. Decidimos, entonces, que nuestro eslogan es El origen de un nuevo sonido”, explica Simón.

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El punto de giro

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Simón nos cuenta que hay una experiencia en concreto que cambió la orientación de Arge Music radicalmente: “Hace un año estábamos terminando un curso en Comfama y me buscó un estudiante de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Antioquia, que necesitaba música para un cortometraje que quería mandar a Cannes”, recuerda Simón. “Le hice la música, le entregué las partituras, grabamos… Fue un éxito el corto. Incluso todavía lo están presentando a varios festivales y tiene muy buen acogida”. Este corto se llama De muertos y flores, fue dirigido y producido por Mateo Salas y seleccionado para hacer parte del Short Film Corner en la edición 72 del Festival de Cannes.

 

“En ese momento tomamos la decisión de segmentar el público, porque estábamos pescando en río revuelto, y la verdad hay un mercado muy amplio en el que mucha gente puede hacer cuñas o jingles. No hay que tener muchos conocimientos musicales. Simplemente es hacer algo pegajoso, saber algo de producción y de música, y uno se puede desenvolver . Mientras que en el otro campo podía explotar los conocimientos en composición y orquestación. Entonces nos metimos por ese lado de la música para cine, modificamos todo lo que habíamos hecho y enfocamos la empresa en la composición de música para medios audiovisuales”, explica Simón.

 

Los paso a seguir: contactar un equipo de compositores para conformar un equipo de trabajo sólido y tener buena capacidad de respuesta, cada uno con su estilo particular y contratar una investigación de mercados para saber el estado de la industria. “Nos dio mucha luz sobre el medio audiovisual, nos expuso el crecimiento exponencial y las necesidades que tiene. Con eso conocimos mucho el mercado, cómo estaba funcionando, cuántas carreras y estudiantes de cine hay. Muchas ideas de cómo podíamos entrar y qué podíamos ofrecer. Por eso también nos acercamos al CAM, para hacer parte de este gremio audiovisual y que entre todos podamos aportar a la industria”.

La música adecuada, a un clic

Frecuentemente la musicalización de una obra audiovisual suele ser un dolor de cabeza para los realizadores. Conseguir la música adecuada para contar tu historia, sea la que sea, no es sencillo. Por esta razón, Arge Music lanzará una plataforma mediante la cual los usuarios podrán conseguir música original, pensada para formatos audiovisuales. Según Simón, el público objetivo de este catálogo son los estudiantes de carreras audiovisuales y productoras que generan un alto volumen de contenido, “necesitan música de buena calidad y a un precio que puedan pagar. La música personalizada, desde cero, es más costosa. Sabemos que las productoras pagan suscripción a plataformas como esta para tener acceso a los audios, no preocuparse por el tema de derechos de autor y no tener que estar contratando a un compositor para que les haga la música siempre, sino para tener la música ahí lista para usar y de buena calidad”.

 

Y aunque hay plataformas que prestan servicios similares, Arge Music tiene un valor diferenciador, que es su amplia oferta de música autóctona de nuestro país. “Música con aires y ritmos colombianos que acompañe las escenas”, detalla Simón. “Por ejemplo, si alguien está haciendo un documental de Valledupar y todo gira en torno a este sitio y la cultura de la región Caribe, le ofrecemos la posibilidad de tener música para ambientar esas escenas sin que sea invasivo, sin que tenga que poner una canción que desvíe la atención de la gente, sino más una música que acompañe, que sea de fondo, pero que no se salga de contexto. Y hay música de todas las regiones del país. Le estamos apostando también a la preservación de lo autóctono, a exponer esas músicas y que la gente las conozca, que no se pierdan”.

 

Por otro lado, a partir del próximo año compositores de todas partes podrán subir sus obras al catálogo de la plataforma. “Vamos a hacer una pequeña campaña publicitaria para que, sobre todo los músicos de acá, se animen a subir sus obras para seguir fortaleciendo principalmente la línea de la música autóctona colombiana. Y también para que puedan tener un ingreso extra, recibir plata por sus composiciones y se visibilice nuestra música”, concluye Simón.

El próximo 11 de diciembre a las 2 p.m. Simón y Claudia presentarán la nueva plataforma de Arge Music en el Centro Audiovisual Medellín. Los invitamos a acompañarnos en este evento de lanzamiento y conocer a fondo esta herramienta que seguro será de mucha utilidad para los realizadores.

El Parcero y sus Caramelos Escasos

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Quien conoce a Robinson Posada se da cuenta inmediatamente que es, lo que la gente llama coloquialmente, un caramelo escaso. Un tipo irrepetible. Y cuando uno profundiza un poco en qué ha hecho y cómo ha trabajado por transformar imaginarios de nuestra ciudad a través del arte con sus diferentes proyectos y su personaje El Parcero del Popular 8, ya no queda lugar dudas.

Robinson, integrante del Centro Audiovisual Medellín, y su más reciente proyecto Caramelos Escasos son los protagonistas de esta entrada de nuestro blog. ¡Bienvenidos!

Personas irrepetibles que transforman

“La idea de Caramelos Escasos, como su nombre lo dice, nos ubica en el caramelo del Panini o del álbum de chocolatina, que eran los más raros y difíciles de conseguir. Para mí un caramelo escaso es esa persona irrepetible, ese ser que no lo vas a encontrar en ningún lado, que no copia de nada, con unas actitudes y aptitudes dentro de su ejercicio que transforman, que va con todas las ganas de poder llevar su mensaje y transmitir la buena vibra para que la comunidad se convierta y se transforme”. Así describe Robinson Posada los caramelos escasos de los barrios de nuestra ciudad, que él conoce tan bien.

Con el objetivo de visibilizar a estos personajes nace Caramelos Escasos, un proyecto audiovisual para televisión, que desde el principio de noviembre comenzó su primera temporada por Telemedellín. “La dinámica planteada para cada uno de los programas es que invitamos un personaje reconocido de la ciudad o del país a subir al barrio a conocer cualquiera de las comunas”, explica Robinson. “Hacemos un recorrido por la comuna contándole su historia y, fuera de eso, le presentamos tres personajes, tres caramelos escasos que hacen tres labores distintas dentro de la comunidad: liderazgo, escuelas artísticas o culturales, o un trabajo de proyección o inmersión dentro de la comunidad. Este invitado hace el viaje por la comunidad y conoce a estos personajes tan interesantes y la manera cómo transforman su entorno”.

La primera temporada está conformada por ocho capítulos en ocho comunas diferentes de Medellín y, en cada una, el Parcero del Popular 8 presentará al invitado de turno tres caramelos escasos. Entre algunos de los invitados, que son “amigos y conocidos del medio artístico” de Robinson se encuentran la actriz Adriana Arango, el actor Fabio Restrepo, el músico Julio Ernesto Estrada “Fruko” y Leidy Tabares. La intención final es, además del encuentro de ellos con el barrio, “que nos ayuden quitar un poco ese estigma que tienen Medellín y sus comunas”, expresa Robinson. “De hecho cuando los invitamos no les dijimos para qué comuna íbamos, solo que íbamos a hacer un programa en Medellín. Luego les contamos a qué comuna iban y les garantizamos que era un parche seguro y que no iba a pasar absolutamente nada malo”.

Cambiando imaginarios

El mensaje que Caramelos Escasos quiere dejar es que, a pesar del lado oscuro de nuestra historia y que aún existen fronteras invisibles, dolor y violencia, hay gente que día a día transforma esos entornos. “A veces uno cree que Medellín o que la comuna está sesgada por esa problemática social o delincuencial y los mismos mismo, en sus palabras, dicen que no encontraron con héroes y transformadores de ciudad”, cuenta el Parcero.

El sueño: dar a conocer nuestra ciudad y los personajes únicos que trabajan cada día por hacer de ella un mejor lugar en todas partes. Y su gran valor radica en que, a pesar de ser un formato donde la gente la va a pasar bien y se va a entretener, la base tiene que ver con el reconocimiento de nosotros mismos. “El origen de Caramelos Escasos parte del trabajo de conocer, reconocer e investigar desde hace veinte años las comunas de Medellín y la gente que allí trabaja y se proyecta por sacar su barrio adelante”, concluye Robinson.

La cita es imperdible. Todos los domingos a las 9:30 p.m. los invitamos a ver Caramelos Escasos en Telemedellín.

Desde el Centro Audiovisual Medellín los invitamos a atender esta invitación a encontrarnos con nosotros mismos y nuestra identidad.

El Sonido de la Ballena

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Por: Federico Gómez Palacio

“El equipo de Clap Studios fue vital para que nuestra película se volviera cine, sobre todo con un trabajo tan riguroso como el que ellos hicieron”, asegura Catalina Arroyave, directora de Los días de la ballena, uno de los acontecimientos cinematográficos más importantes del año en Medellín, y del que ya hemos hablado en nuestro blog. En esta nueva entrada vamos a poner el foco en un aspecto específico, fundamental, como dice la directora, para consolidar la identidad de la película: el sonido.

Daniel Vásquez, diseñador de sonido y mezclador, y Sebastián Alzáte, también diseñador de sonido de Los días de la ballena; ambos parte del equipo de Clap Studios, empresa integrante del Centro Audiovisual Medellín, nos cuentan cómo abordaron este aspecto tan importante.

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Daniel Vásquez y Sebastián Alzáte de Clap Studios

 

Buscando el tono y la estética sonora

Cuenta Daniel que el proceso creativo para llegar al sonido comenzó mucho antes del rodaje, desde que la película estaba solamente en un guion.  “Desde esa etapa ya había un pequeño acercamiento en texto y palabras muy vagas. Partimos del guion, de conversar, de hacer un trabajo juicioso y coherente con el sonidista, para que en el rodaje se capturara lo que necesitábamos y tuviéramos los insumos después en postproducción de la manera que los íbamos a querer. En preproducción hubo un acercamiento mucho más preciso, donde nos reunimos dirección, asistencia de dirección, sonidista y nosotros como postproductores y diseñadores de sonido para pensar a qué suena cada lugar, qué elementos son importantes y cuál va a ser el tono y la estética del sonido de la película”.

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Catalina Arroyave, directora de Los días de la ballena

 

En esas conversaciones y reuniones de equipo se definió una parte muy importante de la identidad sonora que, aunque tuvo momentos naturales de depuración, ya respondía a una intención clara, definida conjuntamente. “La película está llena de sutilezas, que es un poco de nuestro estilo también. Entregarle mucho a las películas; muchos elementos pero sutiles, en su punto, sin exagerarse. Y creo que se logró el objetivo”, continúa Daniel.

Sutileza y realismo

Tanto Daniel como Sebastián están de acuerdo que la historia como tal orientó el diseño de sonido. Daniel, por su parte, cuenta que “la estética visual nos llevó a abordar la estética sonora, por eso no está llena de cosas sonando o con mucha densidad de sonido, sino que son pocos al mismo tiempo. Vamos soltando una pinceladitas. Y si analizas algunas escenas del barrio cuando Cris está por ahí caminando, no está lleno de gritos, gente o actividad pasando, pero con un silbido, una moto o un carro pasando damos esa sensación del movimiento, de la actividad alrededor. Cada sonido en su lugar, un sonido va llevando al otro”.

Sebastián, por otro lado, habla de otro aspecto sutil que el sonido ayudó a reforzar. “Aparte de que la imagen nos dicta mucho cómo va a ser el diseño sonoro, la historia como tal también lo hace. La peli toca un tema que pasa mucho en Medellín y son las fronteras invisibles o estos combos que manejan sectores o barrios completos, pero lo hacen de una manera muy sutil, nunca nada es explícito; salvo en pocos momentos donde sí vemos a este tipo de personajes. Creo que es algo que los que vivimos en Medellín nos pasa cada rato, algo que no vemos pero que sabemos que está ahí. Desde el sonido se trata de manejar también así, con esas sutilezas, pero siempre está una presencia por ahí, de una moto pasando o algún ambiente raro; algo que nos está haciendo sentir ese tema de que siempre hay algo vigilante o medio peligroso que puede pasar en cualquier momento”.

Así mismo, el sonido fue un recurso fundamental para situar al espectador en los diferentes espacios. Además de que cada lugar tiene una identidad clara a nivel sonoro, según Daniel hubo otra cosa clave como recurso narrativo: “En la película no hay muchos planos generales, entonces dependíamos del sonido para crear esos entornos, para establecer las locaciones. Y si lo analizas, el sonido es lo que lo da”.

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Para lograr este objetivo, la mezcla entre sonido directo y foley fue muy importante. “Queríamos que el artista foley tuviera cubrimiento de detalle”, explica Daniel. “Y cubrimos 95% de la película porque también usamos mucho el sonido directo. Soy muy partidario, en este tipo de cine y la forma en que se cuentan estas historias, de usar el sonido directo; así lo reforcemos con foley, así tenga dos o tres capas adicionales de efectos, el sonido directo se vuelve ese elemento que me da verosimilitud al resto de sonidos que podrían ser muy inertes o artificiales en otro contexto”.

Catalina refuerza la importancia que tuvo el diseño de sonido: “Me parece que hicimos un trabajo sonoro muy detallado, la película tiene muchas capas. Cada espacio también tiene una construcción sonora especial. Y creo que esas cosas a pesar de ser imperceptibles para la mayoría de espectadores, para nosotros fueron importantes porque logramos construir una sonoridad que es específica de nuestra película. Creo que el diseño sonoro y la mezcla fueron hermosos”.

La Medellín de la Ballena

Parte de la sonoridad específica de Los días de la ballena de la que habla Catalina es haber encontrado su propia versión de la ciudad. Esto ha generado una conexión especial con la gente precisamente por eso, porque es un testimonio, nos representa. “La película suena a Medellín, pero a una Medellín específica, no a la misma de La Mujer del Animal o Matar a Jesús o Los Nadie. es una sonoridad creada para La ballena”, reflexiona Catalina.

Sebastián cuenta que “los sonidos se construyeron en un 70 – 80% con ambientes de Medellín, tanto del directo que capturó el sonidista como de nuestras propias librerías de ambientes propios de Medellín. Entonces creo que dentro de este tema que cada locación tiene su sonido particular, todos los sonidos que estamos escuchando suenan mucho a lo que suena la ciudad en realidad. Es un buen plan ir a escuchar la ciudad en cine y ver cine bien hecho, por todos los lados”.

La música es otro elemento que refuerza la identidad de la película, otro punto de conexión emocional que, con los espectadores locales establece un código, una complicidad; y con las personas de otros lugares funciona a modo de carta de presentación de a qué suena Medellín. Incorporar esa música al diseño sonoro, fue otro de los desafíos. “La decisión de la música fue de Cata, una decisión desde dirección”, comenta Daniel. “Creo que como estuvieron tan bien escogidas las canciones, nos hacía de alguna manera el trabajo fácil a nosotros de incorporarlos, porque se hacían sentir”.

Acá pueden escuchar todas las canciones elegidas para hacer parte de Los días de la ballena.

Una película con buena onda

Como colofón, Daniel concluye que Los días de la ballena es una película en la que, desde el primer día se quisieron hacer las cosas bien. “El hecho de involucrar las cabezas de sonido desde preproducción habla muy bien de la intención y del proceso. Y creo que ese ha sido el éxito, el querer hacer las cosas con respeto, con la parte humana y querer hacerlas con humildad también. Eso se ve también en la calle con la buena onda que genera la película. No deja de tocar temas serios, no deja tener críticas a varias cosas, pero por encima están las personas. Esta película es para generar conexión con la gente. Muchas veces no encajamos en lo que el mundo nos trata de encajar, pero ahí tenemos nuestro espacio”, concluye.

En el Centro Audiovisual Medellín nos sentimos orgullosos que nuestros integrantes hagan parte de estos grandes proyectos que escriben la historia audiovisual de la ciudad. Por esto, los invitamos a seguir de cerca el trabajo de Clap Studios, que cumple 8 años de trabajo dedicado y riguroso y, por supuesto, a todo el equipo de Los días de la ballena.

¿Se está haciendo bien la tarea?

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Gabriel Jaime Pérez – Gerente del Centro Audiovisual Medellín

Una reflexión sobre la dinámica de estímulos económicos para la cultura

 

Por: Gabriel Jaime Pérez

Es una realidad que muchos eventos y proyectos culturales dependen en gran medida de apoyos económicos generados por el sector público. Y también es una realidad que, tanto en Medellín como en el resto del país, estamos inmersos en una dinámica que, sin querer queriendo, no permite que este modelo de estímulos posibilite la creación de proyectos culturales sostenibles.

Una cadena de hechos sustentan esta afirmación. Hablando concretamente de los eventos, es sencillamente una cuestión de tiempos: las convocatorias se realizan a comienzos del año, los premiados se publican a mediados y todos los ganadores deben ejecutar los recursos entregados en un último trimestre insufrible, donde se aglutinan todos los eventos. La agenda toda junta a final de año disipa y satura al público que no sabe realmente qué quiere ver. Se hace muchísimo más compleja la construcción de audiencias, tan necesaria para la sostenibilidad en el tiempo y el crecimiento y posicionamiento de los eventos.

La cantidad de proyectos culturales que están un año y al otro mueren es increíble y eso son recursos que se pierden. Y es un problema técnico del país. Mientras sigamos teniendo el problema de vigencia de año fiscal para ejecutar proyectos culturales, no hay empresa cultural que se mantenga.

El cierre fiscal en año imposibilita hacer una mejor gestión de los recursos. Los desembolsos suelen dilatarse, casi hasta el momento de la ejecución; con lo cual se perderá en gestión de precios para contratar porque todo se hará más caro por un tema de oferta y demanda, ya que todo el talento está ocupado en el mismo periodo (último trimestre). Además, como los recursos entran tarde, se entorpece la gestión promocional y esto impacta directamente en la convocatoria de público. Esto es algo que padecemos la mayoría de proyectos y tenemos el aprendizaje para contratar un mejor aparato de comunicaciones para el siguiente evento… Pero, ¿habrá siguiente evento?

Hay quienes pueden ganar estímulos o gestionar recursos de hasta 200 millones de pesos. ¿No creen que sería mucho más interesante plantear la distribución de esos recursos en un lapso de, por ejemplo, cuatro años (lo que dura una administración)? A uno como empresario cultural le conviene más tener 50 “asegurados” al inicio de cada año, que tener 200 millones de pesos -de pronto- dos semanas antes del evento. Además, los que somos productores sabemos que con recurso mínimo asegurado es más fácil encontrar otros patrocinadores. A mí me interesaría más decirle al Éxito o a cualquier otro patrocinador potencial, que entren a patrocinar este evento que ya cuenta con el 40% del presupuesto, a decirle que serán los primeros en apoyar la nueva versión del evento de este año. Más fácil: Nadie va al restaurante que está vacío. Pero al que tiene 10 clientes…

Así mismo, con un presupuesto asegurado por un periódo de tiempo más extenso se puede asegurar el cumplimiento de compromisos a largo plazo, con participantes, colaboradores y otros proveedores. Así se construyen alianzas y relaciones sólidas en el tiempo, con un beneficio mutuo.

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Lo más difícil de conseguir es el recurso inicial. Pero una vez conseguido, es más sencillo llegar a conseguir apoyos del sector privado. Es la única manera de conseguir más fondos y crecer, generando empleo de calidad y eventos que crezcan en el tiempo, en vez de una proliferación de eventos muy pequeños que se hacen a punta de favores y no de movilización de recursos. El exceso de democratización de los eventos culturales está castigándonos sin querer.

Considero que las administraciones no deberían tener reparos en premiar aquellos eventos que se hagan más grandes porque estos, además de generar proyección para la ciudad, se vuelven generadores de empleo digno y sostenibilidad en los cuatro años que dura cada administración. Está bien tener unos 5 o 10 eventos con mayores recursos y el resto con un presupuesto un poco menor e ir observando cuáles van prosperando.

 

Todo es cuestión de voluntad política

Soy consciente que, en el caso de Medellín, la administración está prácticamente en su ocaso y sé que hay gente muy buena que lo han tratado de hacer de la mejor manera. Pero si hay algo positivo para dejarle a la siguiente administración sería pensarle a ese tema. Si hay que sentar a la gente del Concejo, pues lo hacemos. Si hay que pasar un proyecto, lo hacemos. Todo se logra con voluntad y gestión. Y, si es el caso, que se creen entidades descentralizadas como lo aplica ahora mismo el Fondo de Desarrollo Cinematográfico – FDC. Creo yo, que sería la solución ideal.

Hoy más que nunca es el momento de poner estos temas sobre la mesa,  ahora que este Gobierno Nacional está hablando tanto del tema de Economía Naranja. Lo importante es comprender que todo en la vida, sobre todo en lo público, siempre es voluntad política. Si uno genera masa crítica para plantear un proyecto así sea de cara a la siguiente administración, ahí sí realmente va ganar la industria cultural y creativa.

FICME amplia convocatoria para videoclips

FICME

Hay buenas noticias para todos aquellos que quieren enviar su videoclip a la séptima versión del Festival Internacional de Cortometrajes de Medellín – FICME, ya que la organización, a pedido del público, amplió la convocatoria hasta el lunes 30 de septiembre a las 5:00 p.m. COT.

Las personas interesadas en presentar sus videoclips pueden conocer las bases de participación y toda la información sobre la inscripción haciendo clic aquí. Es importante aclarar que esta categoría está abierta únicamente para proyectos nacionales.

Por segunda edición consecutiva, FICME abre la categoría VIDEOCLIP para conocer cómo se ven las grandes canciones de nuestro país. Los seleccionados para ser parte de la programación de FICME VII serán anunciados el próximo 11 de octubre.

Del 6 al 8 de noviembre, los invitamos a disfrutar la programación de FICME, un evento organizado por el Centro Audiovisual Medellín y la Fundación EPM.